Realidad.
— Hola, un gusto en conocerte.
— El gusto es mío doctor, vengo para que me salves.
— Salvar, ¿de qué?
— De mi y insistencia a joderlo todo, ¿esta consulta es gratis?
— ¿Cómo gratis? ¿tu crees que vivo del descontento de la gente?
—Claro que no, tienes toda la razón. ¿Cómo podrías vivir de lo que actualmente me está matando?