Los recuerdo bien.
Recorrer las calles me hace pensar sin parar en tus grandes ojos, raro, siempre te comenté que me encantaban tus labios, pero al primer reencuentro con el recuerdo me topo con tu mirada. Si lo piensas bien, es justo que así sea. Cada vez que nos juntamos me contagiaste la alegría de nuestro encuentro y me hiciste sentir amado, todo con un simple cruce de tu tierno mirar.